Lunes, 3 de abril de 2006

Novedades PalmLos reproductores musicales con DRM además consumen más batería

Ya que nuestras Palm cumplen muchas veces con la función de reproductor MP3, este tema también nos interesa. Para ponernos al día en estos temas de la protección digital, y la merma que causan en nuestros derechos como consumidores, hagamos una visita a la Wikipedia:

La Gestión de derechos digitales o gestión de restricciones digitales (abreviado en inglés DRM Digital Rights Management) es un término que aglomera todas las tecnologías orientadas a ejercer restricciones sobre los usuarios de un sistema o forzar los derechos digitales permitidos, por comisión de los poseedores de derechos de autor e independientemente de la voluntad de uso del usuario del sistema. Generalmente estos dispositivos son instalados como condición previa a la distribución de software no libre, obras musicales, libros electrónicos o cualquier tipo de archivo sujeto a derechos de autor.

La disponibilidad de múltiples copias perfectas de material protegido es percibido por la industria de los medios como un golpe a su viabilidad y costeo, particularmente dentro de la industria de la música y el cine. Quienes publican material digital típicamente tienen modelos de negocios que recaen en la habilidad de obtener una tarifa por cada copia hecha del trabajo digital, y algunas veces por cada ejecución de dicho trabajo. DRM fue creada o diseñada por quienes publican de contenido digital como medidas para permitirles el control de la duplicación y diseminación de su contenido.

Ahora que sabemos de qué va el DRM, es importante tener claras las ideas:

Los vendedores y editores de DRM acuñaron el término de Gestión de Derechos Digitales (Digital Rights Management) para referirse a los tipos de medidas técnicas discutidas aqui. Porque los “derechos” -mejor dicho capacidades técnicas- que el “dueño” del contenido ofrece no son necesariamente los mismos que los derechos legales de un consumidor del contenido, los críticos de DRM sostienen que la frase “digital rights management” tiene un nombre equivocado. Para esos críticos el término “digital restrictions management” o gestión de restricciones digitales es una caracterización más exacta de la funcionalidad de los sistemas DRM.

Ultimamente decir dueño de esos contenidos es muy arriesgado, las licencias de uso estan pasando a ser de tipo “préstamo”. Es decir, la música, aunque pagues por ella, no es tuya, sino que te la presta la compañia a la que se la compras. Esto se aplica tanto en formato CD como descargado de Internet, por lo que si te compras un CD de música lo único verdaderamente tuyo es el soporte, es decir el CD en sí (el plástico).

Los controles de DRM se propone sean ejecutados a través del llamado computación fiable (trusted-computing). Paradójicamente sin embargo crea el prospecto de un sistema de cómputo que no puede ser confiado por el usuario, ya que su comportamiento puede ser manipulado remotamente en cualquier momento, sin importar los méritos legales que tales manipulaciones tengan. La mayoría de los oponentes tienen muy poca fe en que las cortes y legislaturas seran capaces de limitar tal manipulación a lo legalmente permisible.

Para ver lo que significa el DRM para el consumidor final, valga de ejemplo la modalidad de subscripción de Napster: los usuarios pueden descargar o escuchar por streaming toda la música que quieran, pero tan pronto dejen de pagar una cuota mensual, toda la música descargada dejará de ser utilizable. Napster cobra además un recargo de $5 al mes si queremos escuchar estos ficheros en nuestro reproductor portátil, y si queremos grabar la música en CD, por cada pista pagaremos $.99 adicionales. Para redondear, la música descargada en Napster, no se puede escuchar en un iPod.

Como vemos, las principales desventajas del DRM son:

  • El contenido multimedia que descargamos no es nuestro, sólo tenemos un acuerdo para realizar ciertas acciones con él.
  • Las condiciones bajo las que utilizamos estos contenidos (que hemos pagado) pueden cambiar en cualquier momento, según decida el suministrador.
  • Los formatos de DRM suelen ser incompatibles entre sí, por lo que si confiamos en un suministrador, sólo podremos reproducir estos contenidos en donde él decida, y restringirá por tanto el reproductor (tanto hardware como software) que vayamos a utilizar. Por otro lado, entornos no soportados como pueda ser Linux, en principio serán incapaces de reproducir estos contenidos.

Si nos parecen pocos los inconvenientes que el uso del DRM nos trae a los consumidores (que además han pagado por los contenidos, no los han obtenido ilegalmente), tenemos que añadir el posible descubrimiento que da nombre a este post. Cito textualmente lo que cuentan en Barrapunto.com:

[...] la reproducción de canciones “protegidas” con sistemas DRM consumen más batería. ¿Cuánta más? Pues las baterías un ipod que sólo reproduzca canciones con el DRM de iTunes durarán un 8% menos del tiempo de descarga de un iPod que sólo reproduzca canciones en formato MP3. Y las baterías de un Creative Zen, que duran 16 horas reproduciendo canciones MP3, sólo duran 12 horas si uno reproduce canciones con el sistema de restricciones digitales WMA (Windows Media Audio). [...] eso es un 25% menos de batería. Ya se sabe [...] si uno compra DRM lo que está es gastando más dinero en tener menos prestaciones.

Como anécdota, diré que al buscar en Google para ver si esta noticia estaba ya puesta me he encontrado con un anuncio de un conversor de ficheros de audio: “Copie música con DRM legalmente”. Es un conversor de formato para que cualquiera que tenga una canción legalmente comprada de las tiendas que usan el DRM de Apple o de Microsoft pueda copiarla a sus otros dispositivos de escucha. Esto me provoca dos reflexiones: la primera, que hay gente que llama “piratería” a la pura y simple interoperabilidad. Y la segunda, que [...] hacer bits que no sean copiables es como intentar hacer un agua que no moje.

Se está intentando introducir el DRM sin informar a los consumidores, tratando de levantar el menor revuelo posible. Por eso es imprescindible que conozcamos exactamente la situación, para poder decidir entre comprar nuestros contenidos multimedia en un lugar donde se utilice DRM o no.

Editado: es interesante ver lo que está pasando en Francia con Apple.

si te ha gustado este post.



8 comentarios sobre “Los reproductores musicales con DRM además consumen más batería”


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